lunes 19 de diciembre de 2011

Hello Sports 12


-¡Salga otra vez!–

Jim sale una vez mas del cuarto, la puerta se cierra detrás de él mientras que en el Stage se oye como todos se alegran.

-llenamos las bases!_

-Jim, quédate afuera- le gritan

Resulta que en uno de los partidos que la oficina ocupa apenas Jim fue a calentar su comida, inmediatamente el equipo puso un corredor en primera base. y como buenos supersticiosos asumen de que paso porque Jim esta fuera del cuarto.

Esta industria está llena de supersticiosos, Frank es uno que siempre come pizza los domingos, religiosamente.  Eso no le ayuda en nada, pues sigue perdiendo constantemente. Y en el momento que gana algo, revisa que hizo ese día para repetirlo la próxima vez para así ganar. Más de una vez lo hemos pescado con la misma ropa del día anterior y al perder lo que dice es que no era eso lo que tenía que hacer para ganar.

Por ahí tiene una regla de no hablar en contra de lo que ocupa la oficina.

Puras tonteras que no hacen la diferencia.
El comentario latente es “i dont believe in superstitions but why fuck with it”.

Todos tienen sus cosillas, desde usar el mismo lapicero hasta comerse lo mismo siempre.
Los jugadores no son nada distintos, más de uno te cuelga si no eres la persona con quien quieren hablar o si no sos del género adecuado que le da suerte.
Más de uno le pregunta a los clerks de que opinan del juego y como las llamadas son grabadas si pierden llaman a reclamar de que el clerk les dio un equipo que iba a perder (como si uno pudiera ver el futuro)
Supongo que tiene que ver con estar comodo
Oso siempre les dice los mismo, “sir, if I knew who was going to win, I would be on the other side of this phone”
Jaime dice que la mejor forma de quitárselos de encima es decirles, “im sorry sir Im a jinx when it comes to sports”  más de una vez le han colgado el teléfono después de decir eso.

Jim se sienta en un banquillo hasta que lo llamen, que es usualmente como 2 minutos después, pues en manera media seria le dicen que ya paso su momento de suerte.

-nunca subestimen la incredulidad de los jugadores, pues es lo que nos alimenta- dice Jim mientras se vuelve a sentar con la comida caliente.